Miguel Ángel Schultz
Ocho personas mueren al impactarse dos camionetas de pasajeros en la mal llamada supercarretera Oaxaca – México, la tragedia no es obra de la casualidad, sino la suma de diversas transgresiones a las leyes y reglamento de vialidad, por el incumplimiento en sus obligaciones de las autoridades tanto municipales, estatales como federales al no aplicar las normas y las leyes a las que están obligadas de respetar las empresas del transporte de pasajeros.
Estas tragedias, malamente calificadas de accidentes, se podrían evitar o por lo menos disminuir el número de heridos y muertos, tan solo si las dependencias encargadas de impartir justicia castigaran a las a todos los responsables de los percances en las carreteras y vialidades del país.
En éste caso, el “accidente”, costó la vida a ocho personas y dejó malheridas a otras 14, por el encontronazo frontal ocurrido después de las 13 horas, de este viernes 12 de junio, en el kilómetro 196 del tramo que conecta a San Pablo Huitzo con Asunción Nochixtlán, lugar donde las camionetas tipo Urvan se impactaron de frente en un tramos que es recto, con excelente visibilidad, según la foto que circuló en redes.
Generalmente la responsabilidad se limita a los conductores de los automotores, pero hay otros elementos que deben tomarse en cuenta para llevar a quienes por su omisión, provocan que las víctimas sean elevadas.
Es común que estás empresas de transporte “corten” o inhabiliten los cinturones de seguridad, metiéndolos bajo los asientos de los vehículos.
Adaptan asientos de sobre, cuyo número rebasa lo establecido por los fabricantes de los automóviles, que “retacan” a los pasajeros, colocando hasta tres junto al chofer por lo que suman cuatro en la fila delantera, lo que le resta al conductor espacio suficiente para maniobrar con habilidad, en caso de emergencia.
Asimismo meten dentro de la cabina objetos pesados, no solo las maletas de los pasajeros, sino hasta barretas, palas, bultos de cementos, de granos, entre otros objetos pesados, lo que se convierten en caso de colisión en proyectiles mortales, que lesionan gravemente a los ocupantes del automotor.
El mutilar los cinturones de seguridad es gravísimo, así lo hace ver la Organización Mundial de la Salud (OMS) que reporta que en el mundo la falta de uso del cinturón de seguridad es determinante en gran parte de los 1,19 millones de muertes anuales por accidentes de tráfico.
Los cinturones de seguridad están diseñados para trabajar junto con las bolsas de aire, si se corta o inhabilita dejan de funcionar bien las bolsas de aire, por lo que las lesiones resultan menos graves cuando se usa el cinturón de seguridad.
De acuerdo a estudios respecto a los accidentes viales, abrocharse correctamente el cinturón disminuye hasta en un 50% el riesgo de muerte, en los asientos delanteros y hasta un 75% en los traseros.
También es necesario señalar que en México, cada año mueren 16 mil 500 personas por esta causa, reporta el gobierno de México; otras fuentes señalan que la cifra de personas muertas aumenta hasta las 24 mil, así como 750 mil heridos graves y más de 39 mil que quedan con alguna discapacidad.
La omisión en la que incurren las autoridades encargadas de la vialidad es grave, en estás hay que son desde las municipales, pasando por el gobierno del estado y las federales.
Por ejemplo, los ayuntamientos no deberían otorgar los permisos de operación a las bases o terminales de los autos de servicios de pasajero, si no tuvieran el aval de las instancias que regulan el transporte.
En la ciudad de Oaxaca, vemos que Raymundo Chagoya, que se autonombra Presidente Vecino, ni por asomo toma cartas en los graves problemas de la seguridad vial, que hay en el municipio que dice gobernar.
Su vena de codicia sólo ve la vialidad como una manera de hacer dinero, por eso está privatizando las calles, hasta permite que se las roben, como está sucediendo con la calle Las Rosas,de la Colonia Reforma donde se construye una mega plaza comercial, que vendrá a terminar de aplastar a los comerciantes oaxaqueños.
La inversión es la empresa Fibra Danhos, que es hacer una acotación ya que los propietarios son integrantes de la comunidad judía en México, que por cierto, ha criticado la postura del gobierno de Claudia Sheimbaum de calificar las acciones militares de crímenes de guerra las operaciones militares del gobierno sionista de Israel sobre Palestina particularmente en la Franja de Gaza.
Se puede pensar que nada tiene una cosa con otra, pero las tragedias que tiñen de sangre las carreteras y vialidades, si está presente el municipio, pero en este caso la costra de poder que forman los nuevos políticos, carecen de una visión de ejercer el poder sustentada en el Humanismo Mexicano.
El municipio tiene el deber y la obligación dar a la población, al pueblo pues, educación vial que nos forme como peatones, ciclista, motociclistas, conductores, hasta los jinetes de caballos para que tuviéramos los conocimientos, hábitos y conductas para usar las vías públicas de forma segura.
Qué decir de la titular de la Secretaría de Movilidad del Gobierno de Oaxaca, Yesenia Velasco que no es capaz que la dependencia verifique el estado mecánico del transporte cumplen con las normas y leyes del transporte público.
Y de las autoridades federales ni se diga, ya que las carreteras federales parecen pasteles de cumple años, por aquello de las mordidas.
En tanto seguimos llamando “accidentes” a los hechos de tránsito que enlutan a los hogares y empobrecen a las familias.
@MiguelAschultz
@OaxEntreLineas
