* La muestra reúne pintura, escultura, fotografía, grabado y objetos de cerca de 15 colecciones públicas y privadas, y propone un diálogo interdisciplinario del siglo XVI al XXI
* Obras de Francisco de Zurbarán, Mateo Cerezo, Agustín Arrieta, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, entre otros, dialogarán con objetos de diversas materialidades a partir del 12 de julio de 2026 en el Museo Nacional de San Carlos
Ciudad de México.- La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo Nacional de San Carlos, presentan “La vida de las cosas. Naturaleza muerta y cultura material”, una exposición que busca actualizar la lectura del género artístico conocido como naturaleza muerta o bodegón y propiciar un diálogo entre piezas del acervo del museo y obras procedentes de otras colecciones. La muestra abrirá al público el domingo 12 de julio de 2026.
Esta exposición, explican los curadores María José Rojas Rendón y Luis Gómez Mata, nació durante una estancia de investigación en Francia, inspirada en el catálogo de una muestra del Musée de la Poste dedicada al tema de las cosas. Uno de sus principales propósitos es mostrar que los objetos tienen un papel protagónico en la vida de las personas y poseen su propia biografía.
A diferencia de las revisiones tradicionales de la naturaleza muerta o bodegón -género históricamente relegado en la academia en el siglo XVII-, esta propuesta busca romper la monotonía y la repetición. El eje conceptual no son las flores o las frutas representadas de manera neutra o azarosa, sino las cosas y su cultura material, abordadas desde perspectivas contemporáneas, como la biografía de los objetos.
Rojas Rendón y Gómez Mata señalan que una de las finalidades de esta exposición es lograr que el espectador reflexione sobre su propio vínculo cotidiano con los objetos, entendiendo que las cosas tienen una trayectoria, una intencionalidad y una “vida propia” económica, simbólica, política y social.
La vida de las cosas. Naturaleza muerta y cultura material está dividida en cinco ejes temáticos, a través de los cuales se abordan los orígenes del género, las frutas y verduras, las flores, los animales y las manufacturas, otorgando a los objetos cotidianos un papel protagónico y activo en el espacio museístico.
En el primer núcleo se aborda el surgimiento de la naturaleza muerta a partir de antecedentes y representaciones, como la pintura religiosa, en la que los objetos ya poseían una fuerte intencionalidad. Hacia la década de 1640, la creciente preferencia por los objetos lujosos se manifestó en las composiciones, que comenzaron a poblarse de frutos y objetos decorativos costosos, como piezas exóticas provenientes de tierras lejanas.
En el siguiente eje se revisa el papel de las frutas y verduras como indicadores de espacio, temporalidad y crítica social. Aquí se exhiben obras de Agustín Arrieta, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y Olga Costa, entre otros destacados artistas mexicanos.
Uno de los apartados más relevantes está dedicado a las flores, debido a que el rico acervo del Museo Nacional de San Carlos resguarda numerosas obras en las que estos elementos son protagonistas. El núcleo de los animales, representados generalmente muertos, explora temas como la cacería, la economía alimentaria y la taxidermia. En este apartado se exhiben colecciones científicas de insectos y moluscos.
El último eje, dedicado a las manufacturas, está dirigido al análisis de los objetos y sus diversas materialidades, como es el vidrio, porcelana francesa e inglesa, barro, metales y talavera. En este espacio se busca generar un diálogo tridimensional entre los lienzos y objetos reales de época.
María José Rojas Rendón y Luis Gómez Mata comentan que, a pesar de haber sido considerado históricamente como un “género menor” en comparación con el retrato o la pintura de historia, grandes museos internacionales, como el Louvre de París, el Museo del Prado de Madrid y el Rijksmuseum de Ámsterdam, han dedicado importantes esfuerzos a su revaloración.
En sintonía con esta tendencia internacional, la exposición demuestra que el bodegón sigue plenamente vigente y continúa siendo un recurso para cuestionar problemáticas contemporáneas, como el impacto del capitalismo y la producción excesiva, las consecuencias históricas del colonialismo y del enriquecimiento imperial basado en la explotación de las colonias, así como la crisis de la sustentabilidad y del medio ambiente, concluyen los investigadores.
La vida de las cosas. Naturaleza muerta y cultura material se inaugura el domingo 12 de julio y estará abierta hasta al 10 de enero 2027 en el Museo Nacional de San Carlos, ubicado en avenida México Tenochtitlán 50, colonia Tabacalera, Alcaldía Cuauhtémoc en la Ciudad de México.
