* Durante una inspección se detectó el depósito y manejo inadecuado de residuos peligrosos y biológico-infecciosos, mezclados con residuos sólidos urbanos y de manejo especial
Ciudad de México.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que realizó una visita de inspección a un tiradero a cielo abierto ubicado en el municipio de San Pedro Mixtepec, Oaxaca, donde detectó el depósito, acopio y manejo inadecuado de residuos peligrosos y biológico-infecciosos, mezclados con residuos sólidos urbanos y de manejo especial, sin que se acreditara el cumplimiento de las obligaciones ambientales federales.
Ante el riesgo inminente de desequilibrio ecológico y de afectaciones a la salud y al medio ambiente, la Profepa determinó e impuso como medida de seguridad la clausura temporal total del sitio, la cual permanecerá vigente hasta que las personas responsables cumplan con las acciones y condiciones establecidas por la autoridad ambiental.
La inspección se realizó el 23 de septiembre, como parte del seguimiento a una denuncia popular recibida el 12 de agosto en contra del Ayuntamiento de San Pedro Mixtepec, relacionada con la disposición de basura orgánica e inorgánica, desechos químicos y lixiviados en el tiradero.
Durante la diligencia, personal de la Profepa constató que en el sitio se realizaban actividades de vertimiento, depósito, liberación, acopio y disposición de residuos peligrosos y biológico-infecciosos, junto con residuos sólidos urbanos y de manejo especial.
Asimismo, los inspeccionados no acreditaron contar con la documentación necesaria para realizar dichas actividades conforme a la legislación ambiental federal, entre ella, la autorización correspondiente de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para la prestación de servicios a terceros relacionados con el acopio de residuos peligrosos.
Tampoco se acreditó el cumplimiento de diversas obligaciones para prevenir la contaminación del suelo, como contar con un plan de manejo de residuos peligrosos, disponer de un área de almacenamiento con las condiciones adecuadas, evitar la mezcla de residuos peligrosos con otros residuos y garantizar que los residuos fueran enviados a disposición final mediante empresas autorizadas.
La Profepa también determinó que deberán realizarse las acciones correspondientes para establecer si los lixiviados generados en el sitio presentan características de peligrosidad y, en su caso, cumplir con las medidas aplicables para la remediación del área, de acuerdo con lo que determine la autoridad ambiental competente.
La clausura temporal total continuará vigente hasta que se acrediten las acciones y condiciones establecidas por la Profepa para corregir las irregularidades detectadas y atender los riesgos identificados.
El caso continuará bajo un expediente administrativo, mediante el cual la Profepa sustanciará el procedimiento correspondiente y, en su momento, emitirá la resolución administrativa que conforme a derecho proceda.
La Profepa reitera su compromiso de prevenir la contaminación del suelo y proteger la salud y el medio ambiente mediante la vigilancia del manejo adecuado de los residuos peligrosos.
