Estamos en Culiacán, Sinaloa. Nos da muchísimo gusto estar en Sinaloa de visita, de gira de trabajo. Acabamos de terminar la reunión de seguridad y vamos a informar a los sinaloenses y a todos los mexicanos sobre la situación en Sinaloa en este terreno de la seguridad, porque uno de los propósitos es garantizar la paz y la tranquilidad en nuestro país, desde luego partiendo del criterio que la paz y la tranquilidad son frutos de la justicia.
“Todo esto que estamos padeciendo en México tiene mucho que ver con la impunidad. Autoridades de todos los niveles de los tres poderes se han involucrado en actividades ilícitas y esa impunidad ha llevado a que no se castigue a los responsables, no hay apego a la ley, se deja en libertad a presuntos delincuentes por decisiones de jueces estatales y federales. No quiero generalizar; hay muy buenos jueces, íntegros, honestos, pero hemos padecido en México de esa impunidad”, expresó.
Ahora vamos a informarles sobre la situación de seguridad en Nayarit. Aquí ha habido un cambio de 180 grados. Antes imperaba la violencia en Nayarit y ahora se ha convertido en uno de los estados más seguros de México, de modo que sí se puede garantizar la paz, la tranquilidad, cuando se atiende al pueblo, cuando se procura justicia y también cuando no hay corrupción y no hay impunidad siempre lo he sostenido.
El origen de la violencia de género, es el resultado de estereotipos o creencias culturales donde los hombres han aprendido a utilizar el control y el miedo para reafirmar su dominio sobre las mujeres, las niñas y los niños. El confinamiento agrava la violencia doméstica debido a que se combinan además de las inequidades de género diferentes factores: un entorno social de incertidumbre, una mayor presencia, en cuanto a tiempo y espacio compartido de los varones en el hogar, las dificultades económicas como resultado de las pérdidas de empleos, o la falta de oportunidades para quienes tienen empleos informales.
