Miguel Ángel Schultz
Finalmente el magnate filántropo de derecha, Alfredo Harp Helú, consumó el pasado viernes 22 de mayo de 2026 el despojo del Estadio de Béisbol “Eduardo Vasconcelos” a la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), inaugurado en 1950, al contar con la complicidad del entonces rector Cristian Eder Carreño López, quien violó la Ley Orgánica de la Máxima Casa de Estudios y entregó, sin rubor alguno, parte esencial del patrimonio universitario.
El poderoso personaje está acostumbrado a ser lo que le plazca con la ciudad de Oaxaca y donde se plante, en su labor depredadora disfrazada de humanismo, rebautizando al estadio con el nombre Mixteco Yu ´va, que significa juego de pelota, para taparle el ojo al macho.
Por ejemplo, cuando el petróleo de México era explotado por el capital extranjero, la petrolera de capital, en un principio británico, le pusieron por nombre: Compañía Mexicana de Petróleo El Águila S.A. que terminó siendo traspasada al gigante petrolero anglo-neerlandés Royal Dutch Shell, pero eso sí de nombre nacionalista muy mexicano.
Otro ejemplo más es la minera Compañía Minera Cuzcatlán San José del Progreso, Oaxaca, dedicada a la extracción subterránea de plata y oro de la canadiense Fortuna Silver Mines, vendida en su totalidad a la empresa peruana JRC Ingeniería y Construcción (JRC Investments), pero eso si conserva su nombre náhuatl que significa: Tierra de cosas preciosas.
El despojo cometido por Harp Helú a la Máxima Casa de Estudios de Oaxaca está condenado al fracaso tarde o temprano, tal vez más tarde que temprano, ya que ha tocado los intereses de los universitarios, que, si bien estos han sido anodinos, es decir dejados, confiamos que la pugna por la legitimización de la reciente elección de rector, que se ha desbordado a las calles, sea un detonante que despierte las conciencias estudiantiles y recuperen sus patrimonios.
Eduardo Vasconcelos, en cuyo honor fue bautizado el estadio, fue gobernador de Oaxaca de 1947 a 1950, integrante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que se ganó el afecto del pueblo de Oaxaca al relevar del cargo al general Manuel Sánchez Cano, formado en el ejército porfirista y devenido en militar constitucionalista, en 1947, que enfrentó la rebelión popular que terminó por destruirlo, en la que participaron estudiantes del entonces Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca.
Las pretensiones del magnate filántropo eran hasta más salvajes, ya que su propuesta era arrasar con el Estadio de béisbol “Eduardo Vasconcelos”, para construir uno nuevo, lo que desató la oposición a tamaña prepotencia, por lo que surgieron las protestas de académicos y colegios de arquitectos de la UABJO.
El estilo arquitectónico del estadio es Art Déco, aclimatado a Oaxaca, pero forma parte de la ciudad y sus habitantes.
Fue el director de la Facultad de Arquitectura 5 de Mayo de la UABJO, Javier Martínez Marín, quien más cuestionó la determinación del entonces rector Carreño López, por su entreguismo y por no cumplir con las normas legales para su derribo y edificación.
En la entrada principal del estadio había una puerta de hierro forjado que desapareció cuando ya estaba en manos de Harp Helú, quien debe explicar a donde fue a parar la reja, que sustituyó por una de vidrio y malla.
En la conferencia mañanera que ofrece los lunes y martes, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, el reportero Taret cuestionó al mandatario sobre el despojo del patrimonio universitario y sobre la sustitución del nombre, a lo que el ejecutivo respondió que hablará con Harp Helú.
El despojo del estadio está pensado no para el deporte, sino para el negocio, ya que ahí se efectuarán diversos espectáculos, lo que abonará a la gentrificación que vive Oaxaca.
Cabe recordar que los famosos Guerreros de Oaxaca propiedad del magnate filántropo, cuya sede será el Estadio Yu ´va, en su primer juego oficial, el 14 de marzo de 1996, recibieron una brutal paliza a manos de los Potros de Minatitlán, al perder 21 carreras a 1.
@MiguelAschultz
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