Destaca CNDH autonomía e independencia en su actuación en favor de legalidad

* Vigencia efectiva de los derechos humanos y de las víctimas frente a los abusos del poder

* El ombudsperson nacional, Luis Raúl González Pérez, presentó la Memoria de Gestión 2014-2019

Ciudad de México.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), durante la gestión que concluye, desarrolló sus actividades en medio de un entorno crítico en el ámbito de los derechos humanos, actuando en favor de la legalidad, de la vigencia efectiva de los derechos de las personas y por la defensa de las víctimas frente a los abusos de poder, con independencia y al margen de intereses políticos, ideológicos o de autoridades y gobiernos.

Al presentar la Memoria de Gestión de la CNDH 2014-2019, Luis Raúl González Pérez, presidente de la CNDH, expresó que el ejercicio responsable e íntegro de su autonomía, indispensable para que el ombudsperson cumpla con sus funciones, permitió que la prioridad y el interés del organismo nacional estuviera en la gente y en el respeto y defensa de sus derechos.

La autonomía en la actuación del ombudsperson fue indispensable para el debido desarrollo de la gestión, ya que cualquier subordinación a autoridades o gobierno habría condicionado o impedido la posibilidad de denunciar la ilegalidad y los abusos de poder.

Al defender los derechos de las personas frente a los actos arbitrarios o ilegales de la autoridad, el ombudsperson necesariamente se vuelve un contrapeso sano, que opera en favor de las personas y de la sociedad en su conjunto, fortaleciendo nuestra institucionalidad democrática.

De la gestión institucional realizada en los últimos años dan cuenta el informe que se presenta, así como los demás que este organismo nacional ha hecho públicos. Es claro que existen múltiples aspectos institucionales susceptibles de perfeccionarse y que la gestión de la CNDH debe ser objeto de reflexión, análisis y mejora, para adecuarse a las necesidades y cambios que el país demanda.

Pueden existir, y es sano que haya, diversas opiniones sobre el trabajo de este organismo nacional, pero no pueden desconocerse los hechos objetivos y públicos que dan constancia de su trabajo.

Defender los derechos humanos no es denostar o pretender debilitar instituciones o autoridades; por el contrario, lo que se busca es fortalecerlas al pugnar porque las leyes se respeten, se apliquen, y lograr que los derechos sean vigentes y se preserven.

México es un país plural y diverso; el sustrato en el que nuestras diferencias pueden encontrar un piso común lo integran la ley, las instituciones y los derechos humanos. Más que profundizar o pretender crear divisiones ideológicas, nuestro país requiere unidad y trabajo conjunto por la legalidad, por el fortalecimiento de las instituciones democráticas y republicanas, y por el respeto de la dignidad humana.

Los graves problemas que enfrentamos de violencia, inseguridad, pobreza, exclusión y desigualdad solo se podrán superar mediante el diálogo y la construcción de acuerdos en el marco de la ley, en unión, tolerancia y respeto a la pluralidad y el disenso.

Señaló que el auténtico compromiso de una autoridad o gobierno con los derechos humanos trasciende el ámbito discursivo, ya que la única forma de verificarlo es cuando en los hechos se demuestra que cada acto, política, acción o programa busca el respeto y vigencia de los mismos, conforme los principios constitucionales de universalidad, interdependencia, progresividad e indivisibilidad.

Más allá de discusiones doctrinales, en el país solo las autoridades pueden violar derechos humanos; las personas particulares que afectan la integridad, vida o derechos legales de otras cometen, en todo caso, delitos, cuya persecución y sanción corresponde a las autoridades ministeriales que, de no hacerlo, incurrirían en violación a derechos humanos y, en último caso, al Poder Judicial.

Tras puntualizar que el trabajo por el respeto y vigencia de los derechos humanos no conoce -“y hay que decirlo fuerte”- de ideologías o filiaciones políticas, expresó que el contexto que atraviesa el país demanda centrarnos en el trabajo en favor de la dignidad humana, de los derechos que son inherentes a la misma y porque las víctimas encuentren la verdad, la justicia y la reparación que les corresponde.

Dio la bienvenida a la nueva ombudsperson nacional, Rosario Piedra Ibarra, a quien ofreció cooperación y deseó el mayor de los éxitos en su encomienda que deberá afrontar, entre otros retos, las problemáticas complejas como los casos de Culiacán, Iguala, Tamaulipas, Tlahuelilpan, las agresiones a la familia Le Barón, las muchas demandas sobre atención y servicios de salud, medicamentos o el hacer efectivos los derechos de las niñas y niños de la primera edad.

Asímismmo, los de las madres y padres trabajadores, y lo concerniente a consultas previas libres, informadas, culturalmente adecuadas y de buena fe a pueblos originarios en megaproyectos, entre otros asuntos relevantes que integran la agenda de este organismo nacional.

En acto celebrado en las instalaciones de la CNDH en el Centro Histórico de la Ciudad de México y acompañado por la directora General de Planeación y Análisis, Laura Gurza Jaidar, señaló que, durante el periodo que se reporta, la CNDH brindó 1´537,377 servicios de atención al público, habiéndose iniciado como consecuencia 133,979 nuevos expedientes, concluyéndose 135,727 casos.

Se emitieron 399 recomendaciones ordinarias, 30 por violaciones graves a derechos humanos y 20 de carácter general, habiéndose realizado 28 Informes Especiales y 147 Estudios especializados en temas relevantes de derechos humanos.

De igual forma, se promovieron 230 demandas de acciones de inconstitucionalidad ante la SCJN y se emitieron 1,699 medidas cautelares para proteger la integridad, vida y derechos de las personas en casos urgentes. Cerca del 55% de expedientes resueltos lo constituyeron la conciliación, los resueltos durante el proceso y los que quedaron sin materia.

Destacó que la gente acude cada vez más a la CNDH y los asuntos que plantea son cada vez más complejos, lo cual ha ocasionado que la gestión institucional sea más eficaz y eficiente para hacer frente a la creciente demanda de servicios y a las características inherentes a la misma.

No en pocos casos, en particular en aquellos vinculados a la existencia de violaciones graves a los derechos humanos, la atención e integración de expedientes enfrentó la negativa u omisión de las autoridades para proporcionar la información requerida, lo cual ocasionó dilación en la resolución de los expedientes en tanto esta Comisión Nacional tuvo que obtener por su cuenta la evidencia y elementos objetivos de convicción que le permitieran sustentar debidamente sus pronunciamientos.

Pese a obstáculos como ésos, frente a la indiferencia u omisión institucional, este Organismo Nacional investigó y se pronunció en favor de las víctimas, la legalidad y la defensa de los derechos en casos de violaciones graves como Tlatlaya, recalificada como tal; Apatzingán, Tanhuato, Tierra Blanca, Papantla, Nochixtlán, Allende, Palmarito Tochapan, Iguala, Temixco, San Fernando y Luvianos, entre otros, en los que su investigación evidenció la ilegalidad de la conducta de diversas autoridades y contribuyó a llegar a la verdad y a la justicia a que las víctimas tienen derecho.

Durante la gestión que concluye, esta Comisión Nacional no ha sido ni es cómplice o protectora de gobiernos o autoridades; su compromiso ha sido con la legalidad y las víctimas y su trabajo es muestra y prueba de ello. “Con hechos se prueba, no con narrativas”, aseguró.

El texto íntegro de la Memoria de Gestión de la CNDH 2014-2019 puede consultarse en la siguiente liga: https://www.cndh.org.mx/sites/default/files/documentos/201911/Memoria_Gestion_CNDH_nov_2014-nov_2019.pdf

jose

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