Gabino Cué opta por aplastar los bloqueos

Lamentable opinión del gobernador de Oaxaca
Cué Monteagudo considera que los conflictos sociales y políticos se miden con números.

Entrelíneas

Miguel Ángel Schultz

Lamentable opinión del gobernador de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo, al considerar que los conflictos sociales y políticos se miden con números, por lo que afirma que el problema de los 17 bloqueos carreteros instalados por los integrantes de la Sección 22 del SNTE y sus aliados, convierten a más de cuatro millones de oaxaqueños en rehenes de unas mil 600 personas.

Esta interpretación de la realidad de Oaxaca, pinta de cuerpo entero a Gabino Cué que, se supone, debe tener la lucidez para guiar los destinos de los más de cuatro millones de oaxaqueños que somos. Sin embargo, su esquizofrenia política lo lleva a pensar que la situación explosiva que hoy vivimos en la entidad es un asunto de números: Dos más dos son cuatro.

Lo anterior fue expresado por el mandatario a un informativo que se transmite desde la Ciudad de México. Sus palabras suenan, más al redoble de los tambores de guerra, que a las palabras de un hombre político, que busque soluciones políticas y no a través de aplastar a sus adversarios, así sean mil, 500 o 50 sus oponentes.

Dicho de manera llana e interpretando lo que dice el mandatario: si mil 600 personas vuelven rehenes a cuatro millones, quitamos a los mil 600 provocadores, asunto resuelto. ¡Que simpleza de pensamiento!.

Al hablar de esquizofrenia política, es el término que explica el por qué Gabino Cué siendo mandatario de Oaxaca, no advirtió al comisionado de la Policía Federal, Enrique Galindo, lo que significa un día de plaza, como el que se efectuaba en Nochixtlán, ese trágico domingo 19 de junio, que costó la vida a -según cifras oficiales- ocho personas y medio centenar de heridos y de acuerdo con la CNTE 11 los fallecidos y más de un centenar los heridos.

Aseguró el ejecutivo estatal que el domingo 19 en Nochixtlán “tenía la misión de atender a este sector de la población que pedía desbloquear”. La autoridad, en el uso legítimo de la fuerza lo hizo, lamentablemente con resultados muy desfavorables.

Aquí la pregunta es por qué la población de Nochixtlán salió en masa a rechazar la presencia policiaca. Tampoco hubo una frase de duelo por los fallecidos, nada que los ligue a los sentimientos de una población que fue sometida al uso desproporcionado de la fuerza.

Lo que sucede en Oaxaca no sólo es producto de la irracionalidad de los maestros disidentes agrupados en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), es también resultado del mal gobierno del propio mandatario, que no ha sido capaz de resolver los problemas ancestrales que aún persisten en la entidad, que no por antiguos o históricos no tengan solución.

En el sexenio que agoniza, se ha ejercido un presupuesto de más de 450 mil millones de pesos, que no han servido de nada para disminuir los índices de pobreza, de ahí que el titular de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), José Antonio Meade, haya declarado el año pasado, que siete de cada 10 oaxaqueños vivimos con carencias y que la pobreza extrema aumentó en un 27 por ciento.

Asimismo, el titular de SEDESOL aseguró también que Oaxaca ocupa el lugar 31 por su nivel educativo y el lugar 30 por los ingresos de su población de las 32 entidades del país.

Aclaro, José Antonio Meade no es miembro de la CNTE, él forma parte del grupo político de Luis Videgaray Caso, que veían a Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación, como un candidato presidenciable para los comicios del 2018 y que las torpezas de Gabino Cué, le dieron la puntilla.

Para Gabino Cué su talón de Aquiles ha sido el tema magisterial, pero no dice nada de las acusaciones escandalosas de corrupción, como tampoco explica cómo Oaxaca del año 2014 a la fecha, pasó a ser una de las principales entidades productoras de amapola, y por qué ahora Juchitán y Pinotepa Nacional, son consideradas de la ciudades más violentas e inseguras del país.

Tampoco explica por qué la Secretaría de Salud, a casi un año un mes sigue sin titular, pese a que miles de trabajadores de la salud, salen a las calles a protestar por el abandono en que se encuentra el sector salud de Oaxaca, donde ni siquiera hay ropa limpia para el hospital emblemático de la entidad, el “Aurelio Valdivieso”, con una antigüedad de 51 años.

Tampoco explica por qué su gobierno está mocho, ante la renuncia de dos secretarios Adelfo Regino Montes, en la de Asuntos Indígenas y Daniel Gutiérrez Gutiérrez, en la del Trabajo, que le renunciaron porque no quieren ser cómplices de los sangrientos hechos de Nochixtlán. Sin duda Gabino Cué, ya no tiene salvación y tendrá que irse.

@MiguelAschulz

oaxacaentrelineas@gmail.com

josé

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