La pérdida de viviendas y el desplazamiento tras los terremotos han aumentado los riesgos de violencia, explotación y problemas de salud para las mujeres y las niñas, mientras las responsabilidades de cuidado dificultan su acceso a la ayuda y su recuperación económica.
Las mujeres y las niñas afectadas por los terremotos en Venezuela están más expuestas a la violencia de género, los abusos sexuales y la trata de personas debido a la falta de alojamientos seguros y servicios esenciales, advirtió ONU Mujeres en una nueva actualización.
La agencia señala que estos riesgos se concentran en los campamentos temporales, los asentamientos informales y las comunidades que acogen a personas desplazadas, donde también existen dificultades para denunciar los abusos y recibir atención especializada.
El desastre ha interrumpido además el acceso a consultas prenatales y posnatales, anticonceptivos, productos de higiene menstrual y servicios para sobrevivientes de violencia sexual. Las organizaciones locales han informado asimismo de carencias de medicamentos y suministros para mujeres embarazadas y lactantes.
Según estimaciones del Fondo de Población de la ONU, alrededor de 1,97 millones de mujeres menores de 50 años y 956.400 niñas, adolescentes y mujeres jóvenes se encontraban en zonas que sufrieron sacudidas fuertes o muy fuertes.
