Contrapuntos
Porfirio Santibáñez Orozco

No se puede decir lo mismo de Heriberto Pazos porque, las pinten como las pinten, sus acciones llevaron al Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) a estar en la trinchera que apoyó el proyecto transexenal del tirano al impulsar la candidatura de María de los Ángeles Abad Santibáñez a la gubernatura del estado para quitarle votos a Gabino Cué Monteagudo.
Catarino y Heriberto fueron asesinados quizá por razones similares; sin embargo llama la atención que el trato brindado a cada caso, tanto en los medios como por las autoridades y hasta por la clase política.
Es indudable: las diferencias en el trato son producto de otras diferencias objetivas como el ruido que pueda hacer cada organización, el hecho de que Tuxtepec esté más lejos que Copala o que las dos organizaciones harán valer su peso e importancia en magnitudes diferentes.
Sin embargo, más allá de estos determinantes objetivos es, por lo menos, extraño que el gobernador electo haga una declaración marginal en el primer caso y además de expresar condolencias monte guardia en el otro. En este contexto, minimizar y hasta ignorar al aliado y homenajear al adversario podrían ser la confirmación de que nuestra política todavía no se lleva mucho con la congruencia, está distanciada de la ética y no se basa en la reciprocidad; sino por el contrario, tiene más que ver con la rentabilidad y el beneficio.
Acciones simbólicas como la de dar un trato diferente a dos casos similares contradicen las palabras del propio gobernador electo, son su contrapunto: tenemos que revisar todos esos expedientes, hay mandos policiacos que fueron asesinados y hasta el momento no se ha hecho nada, haremos nuestro trabajo en su momento; ojalá en este caso no sea cierto aquello de que el que es incongruente en las pequeñas decisiones, también lo es en las grandes. Abundaremos…