México recupera su dignidad al dar asilo político a Evo Morales

Miguel Ángel Schultz

México recupera su dignidad y deja de ser el lacayo del Gobierno de Estados Unidos al traer como asilado político al presidente de Bolivia, Evo Morales, quien fue derrocado por un golpe cívico militar, que trasladó en el avión de la Fuerza Aérea Mexicana Gulfstream 550, matrícula 3916, que llegó a la ciudad de Chimoré, del Departamento de Cochabamba, después de hacer escala en Lima Perú, para abastecerse de combustible.

Lejanos quedaron los días en que el entonces presidente Vicente Fox Quesada, del Partido Acción Nacional (PAN), hizo el más espantoso ridículo con el famoso “comes y te vas” que le espetó a Fidel Castro, para quedar bien con George W. Bush, presidente de los  EE.UU. en abril del año 2002, a punto de celebrarse la Cumbre Extraordinaria de las Américas en la ciudad de Monterrey.

No se diga la vez que el Gobierno de Enrique Peña Nieto expulsó al embajador de Corea del Norte, Kim Hyong Gil, en “rechazo” a las pruebas nucleares realizadas por ese país, que además para que no quedara duda de la actitud servil del mandatario mexicano y su secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray Caso, (quien dijo que llegó al cargo de canciller para aprender, no sabía con que se comían las relaciones exteriores), declaró además persona “non grata” al representante diplomático norcoreano.

Y que decir cuando el miércoles 31 de agosto del año 2016, Peña Nieto se reunió con el candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, en la residencia oficial de Los Pinos de Ciudad de México, quien no se disculpó en los más mínimo de las ofensas a lo largo de su campaña electoral, que no bajaba de ladrones y violadores a los mexicanos.

A lo largo de su historia, México ha sido un país solidario con las demás naciones, con líderes políticos perseguidos y mandatarios derrocados ahí están los casos de José Martí, revolucionario cubano; León Trotsky, revolucionario soviético; Raúl de la Haya de la Torre, político peruano; Fidel Casto Ruz, revolucionario cubano; y el Sha de Irán, Mohammad Reza Pahlevi, 1979.

El prestigio de México como un país de refugio se volvió mundial cuando dio asilo político a 456 niños que arribaron al país el 7 de junio de 1937. Procedían de todas partes de España, golpeada por la Guerra Civil (1936-1939).

Asimismo, han encontrado asilo político miles de chilenos, luego del golpe de Estado por Augusto Pinochet en 1973; así como argentinos, salvadoreños, guatemaltecos, nicaragüenses y muchos más. Solo por mencionar los casos más conocidos, pero la lista resulta larga y numerosa.

Sin duda, la presencia de Evo Morales va a sacar mucha pus de los reaccionarios derechistas que desde ya se han puesto histéricos, por lo que seguramente llamarán a movilizaciones para pedir la expulsión del presidente boliviano.

Los sectores reaccionarios de la sociedad mexicana mantienen entre otras cosas el menosprecios a los indígenas, lo que es precisamente Evo Morales, el primer presidente indígena de Bolivia, que parte de su éxito fue convertir a su país en multinacional al reconocer los derechos de los pueblos originario sobre sus territorios, lo que le significó que según cifras del Banco Mundial, en el año 2002, el 63 por ciento de su población vivía por debajo de la línea de pobreza, mientras que para 2018 esa cifra se redujo al 35 por ciento, logro alcanzado por una administración encabezada por un indígena.

Bienvenido Evo Morales.

@MiguelAschulz

jose

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